IN MEMORIAM DRA.BEATRIZ FIRPO
QUE ESTE SEA UN HOMENAJE Y AGRADECIMIENTO A SU EJEMPLO DE VIDA Y DE SACRIFICIO POR NOSOTROS - 19 DE JUNIO DE 2021
LA PERSONA QUE ESTOY RECORDANDO FALLECIÓ EL 19 DE
JUNIO DE 2021. Mi médico de hace más de 24
años. Era Beatriz Ana Firpo. En ese
mes cayó en la calle y se fracturó el brazo izquierdo; fue atendida en una
Clínica y tenía que volver a los 10 días o algo así. Sé que a causa de un fuerte dolor se dirigió
a la Clínica Vélez Sarsfield, la peor
de Córdoba, y a los 5 días salió para el
crematorio. Todos quedamos petrificados, familiares, pacientes y amigos! Le hicieron el famoso
falso test y la entubaron. Ni la familia pudo verla en la Clínica y ni
muerta!!! Cercanos me aseguraron que en
esos días estaba muy bien (antes de la caída arreglaba el jardín. Plantaba,
etc.) Hablé con ella por TE pocos días antes de ir a la Clínica; podía atender
algunos pacientes personal y por teléfono (como mi caso) Parece que se ha hecho
correr una versión muy mentirosa, que padecía de un cáncer de huesos y que por
eso se había fracturado. La Clínica para cubrirse seguramente. En todo caso
Covid no era pues ella conocía muy bien cómo curarlo con la misma medicina que
aplicaba a sus enfermos; ya me había comentado, y eso a fines del 2020, una
primera enferma de covid y más adelante otras dos curadas.
Se hace difícil en medio del
dolor, de la pena, realizar que se ha ido para siempre con tantos años que aún
podía luchar a nuestro lado. Dibujar con palabras su semblanza, su vida
dedicada al prójimo
Supo contarme sobre su vida, la
vocación llevada a cabo con rectitud, honestidad. Entró en la medicina sabiendo
que iba a terminar coronando su carrera con la especialidad de Homeopatía. Lo
logró, pero al ejercer siguió perfeccionándose en estudios correlativos a su
doctorado. Formó parte de la SAMH (Sociedad Argentina de Medicina Homeopática)
Fue su Secretaria y Docente. Esta Escuela figura en el Diccionario Larousse de
la Homeopatía-2001.
No se había declarado “médico
por la verdad” pero en ella era innato, lo guardaba en cuerpo y alma antes ya
del juramento hipocrático y lo aplicaba con cada paciente.
Llegar a una consulta. Entre la
reja de la vereda y la puerta de entrada dos canteros laterales con flores- Dos
salitas de espera, la primera que daba al consultorio, la segunda algo más
amplia, pero las dos gozaban de un jardincito de invierno, con flores, cerrado
por vidrios, de manera que el paciente
se distraía gozando con las plantas.
Pero las dos compartían un
toilette, pero con un detalle: la puerta estaba calculada para que pudiera entrar
una silla de ruedas, con las agarraderas de metal para sostenerse.
Normalmente no juntaba
pacientes, el que ella atendía y uno en espera; estaba en contra de hacernos “pacientar”.
El consultorio con su escritorio, en un ángulo del mismo fijado un volante del
Colegio Médico con las tarifas reglamentarias a cobrar. Por supuesto eran muy bajas;
varias veces le reproché que estaba cobrando muy poco; me respondió que desde
inició su doctorado se había propuesto no lucrar con la medicina; que tenía
pacientes que eran cajeros, o empleados con bajos sueldos; a las familias les
hacía precio especial; si yo insistía –“ a mí no me van a cambiar mis
principios”. Su mueble fichero para las Historias Clínicas, todas escritas a
mano, ¡y tenía una cantidad! Cada consulta la agregaba; hacia la izquierda la
camilla bien cuidada con su mesita de instrumental médico, En las paredes lucía
algunas ilustraciones relacionadas con la homeopatía. Las preguntas de
costumbre, la toma de la Tensión; la observación por el Iris, y otras auscultaciones según el caso. No
FALTABAN CADA VISITA, aunque hubiera estado hacía pocos días en consulta. Ella
siempre con su ambo blanco, podía ser con un adornito, peinada correctamente. El único teléfono que tenía era el fijo; no
usaba CPU. Ni sabía manejarlo; ni what’s app.
CON ESTAS DESCRIPCIONES EL LECTOR SE DIRÁ QUE YA ERA UNA PERSONA DE UNOS
75 A 80AÑOS. PERO NO ES ASÍ; APENAS
JUBILADA HACIA FINES DEL 19. PORQUE HOY EN DÍA LOS MÉDICOS DEJAN MUCHO QUE
DESEAR EN CUANTO A PRESENTACIÓN PERSONAL (el guardapolvo blanco, signo de
higiene ha perimido) Y EN LA ÉTNICA HIPOCRÁTICA…

















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